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miércoles, 26 de febrero de 2025

EL COMIC MUDO





Hace unos días demostrábamos en estas páginas la falsedad de aquel proverbio machacón que decía que una imagen vale más que mil palabras. Ahora con esta dinámica que proponemos insistimos en la falsedad de ese dicho popular que a partir de ahora solo justifica la pobreza léxica de la gente que mantiene tal lema porque (muy al contrario) la imagen vale más de mil palabras siempre y más en en el cómic mudo, la actividad que hoy reseñamos, englobada en las metodologías activas.

Ante nosotros tenemos la página de un comic cuyos personajes se han quedado mudos porque se le han borrado todas las palabras de sus balloons (los bocadillos, es decir, las intervenciones o diálogos de cada viñeta). Nuestros alumnos tienen que interpretar los diálogos, de acuerdo a la secuencia de acciones que se les presenta en la página.

No acaba ahí la cosa. Tienen que imaginar el nombre de los personajes (si cabe decirlo en las viñetas), su forma de ser y las interacciones entre los personajes, que hacen avanzar la acción gracias a sus palabras (y también a sus acciones). Poner un título a la historia y resumirla en el revés de la lámina que les hemos dado para realizar la actividad.

Se valora la originalidad de la historia creada y su complejidad argumental, y por supuesto, las propiedades del texto, es decir, coherencia, cohesión y adecuación (que las secuencias e interacciones atiendan a una lógica y a un estilo determinado de acuerdo al contexto), la capacidad de síntesis en el resumen junto con el título relacionado con la historia y por último, claro está, la ortografía y la presentación.

Esta es una actividad muy oportuna para realizarla con la colaboración del departamento de plástica. Posiblemente nuestros compañeros del taller de artesanía hayan creado comics que se puedan aprovechar para el comic mudo. O algún curso haya creado, en el área de Tecnología, un comic mediante recursos digitales, quién sabe.

Esta actividad debido a su laboriosidad es mejor realizarla colaborativamente en equipos de dos personas que coordinen y desempeñen las diversas tareas. Cualquier comic es útil. Es preferible, eso sí, seleccionar unidades cerradas para facilitar la  apertura y el cierre argumental. Los resultados son siempre muy interesantes al descontextualizar las historias originales para volverlas a dar un giro nuevo que, en todo caso, plantea una nueva dimensión a la hora de enfrentarse a una producción literaria, gracias a la creatividad e inventiva de nuestro alumnado.

lunes, 17 de febrero de 2025

El paisaje sonoro

 




Siempre se ha dicho que una imagen vale más que mil palabras. Pero eso ahora queda anticuado con la actividad nueva que planteamos para realizar en clase, y que de hecho realizamos ya, por la cual, la imagen no es lo que vale más que mil palabras, sino la MÚSICA.

Este ejercicio consiste en desarrollar la escritura creativa de nuestros alumnos ayudados de la música de la siguiente manera. En primer lugar, nuestros alumnos se prestan a una audición musical de una pieza habitualmente instrumental de estilo tradicional o contemporáneo, cualquier técnica es válida (piano, flauta, etc). Una vez escuchada la pieza musical, hay que escribir una breve narración (habitualmente pedimos una historia) inspirada en la música que han escuchado. Y además tienen que ponerle título a esa historia y añadir un color que se asocie a esa música razonando por qué. Y dependiendo del número de alumnos en clase, se proyecta una tercera pregunta, ¿para qué situación acompañarías esta música y por qué?. Las respuestas se leen luego en el aula por cada uno de los alumnos. El cuestionario puede seguir a voluntad del profesor, dependiendo del tiempo que dispongamos.

El paisaje sonoro es un gran formato para impulsar la creatividad de nuestros alumnos gracias a la música. Desarrolla su producción escrita y la interpretación de la música. Habitualmente introducimos piezas instrumentales breves (no más de cuatro minutos) de carácter narrativo, los poemas sinfónicos del romanticismo musical o también la corriente impresionista son muy útiles, así como bandas sonoras de películas y, en fin, todas aquellas piezas de un cierto cromatismo, de una cierta plasticidad, que se presten a pasajes descriptivos.

Se puede consultar con el profesor de música las piezas del paisaje sonoro, de acuerdo a los contenidos que se estén impartiendo en cada momento en educación musical o en el taller de música. Se obtienen resultados muy estimulantes porque la música activa todos nuestros sentimientos y nuestra imaginación, quedando abierto su sentido, que se multiplica con esta metodología activa que impulsa la autonomía creativa, disfrutando del poder transformador de la escritura y de la música con nuestros alumnos.